¿SABÍAS QUE…
¿Sabías que el vidrio NO es un líquido súperenfriado? ¡Es un sólido!
A menudo se piensa que el vidrio es un líquido tan viscoso que fluye imperceptiblemente, lo que explica por qué las ventanas antiguas son más gruesas en la base. Sin embargo, esta es una concepción errónea: el vidrio es un sólido amorfo.
La idea de que el vidrio fluye proviene de la observación de paneles de vidrio antiguos, como los de las catedrales, que presentan un grosor variable. La realidad es que las técnicas de fabricación de vidrio en siglos pasados no permitían producir láminas perfectamente uniformes. Al instalarlas, era habitual orientar la parte más gruesa hacia abajo para mejorar la estabilidad. El vidrio tiene una estructura atómica desordenada, similar a la de un líquido, pero su movilidad molecular es prácticamente nula a temperatura ambiente, actuando como un sólido rígido y no como un fluido súperenfriado.
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